Por primera vez no voy a dejar pasar un siglo antes de escribir una entrada nueva.

Desde la semana pasada, el muro ha ido creciendo, poco a poco, pero ahora ya crece todo a la vez, voy tirando lineas, como una serpiente que se estrecha según va cogiendo altura. Poco a poco, como setillas en el campo, van apareciendo banquitos, estantes, tragaluces y ventanitas.

Está viniendo esporádicamente gente a ayudarme, y bástante a menudo, Dani, que está a punto de empezar su propio proyecto en cob, no muy lejos de Portor.
El esqueleto del arco de la puerta lo estamos haciendo con bambú, ya veremos que tal resiste según vaya tomando altura el muro.

Esta bién, la semana que viene, un poquito más arriba.
Abrazos a tod@s